María Luisa Anido

(Extracto del texto inédito de Cristina Cid. Registro de la propiedad intelectual a nombre de la autora.)
Isabel María Luisa Anido González, tal su verdadero nombre, nació el 26 de enero de 1907 en Morón, Provincia de Buenos Aires, Argentina, falleció el 4 de junio de 1996 en Tarragona, España, en donde descansan sus restos.
Fue la cuarta hija del matrimonio formado por Juan Carlos Anido y Betilda González Rigaud quienes se trasladaron a Buenos Aires cuando ella era muy pequeña.


El ambiente cultural de su familia era ideal para la formación de la pequeña Mimita, sobrenombre cariñoso por el que se la conoció entre sus familiares y amigos.
Comienza sus estudios de guitarra a los cinco años de edad bajo la guía de su padre, Juan Carlos Anido, gran aficionado a la guitarra y quien tuvo una influencia definitiva en su hija, animándola, ayudándola y acompañándola en casi todas sus giras, sobre todo por Argentina y Uruguay.

En su casa se vivía un ambiente cultural extraordinario y por allí pasaron grandes artistas, especialmente guitarristas como Emilio Pujol, Regino Sáinz de la Maza, Miguel Llobet y Josefina Robledo. El padre de Mimita fue también el fundador de la revista «La Guitarra» cuya publicación, iniciada en julio de 1923, se mantuvo durante varios años. Cuando su padre consideró que la pequeña necesitaba un maestro superior a él, pidió al concertista catalán Domingo Prat, de gira por América Latina, que escuchara a Mimita y le diera clases. Al oírla, Prat aceptó y más tarde, viendo sus rápidos progresos, se deshizo en encendidos elogios que volcó en diarios de Barcelona a su regreso a España. Él fue quien le organizó, cuando apenas contaba con nueve años de edad, sus primeros conciertos en Buenos Aires. Pero el primer concierto completo lo dio el 7 de mayo de 1918, a los 11 años de edad, en el Salón «La Argentina», de Buenos Aires, donde habían debutado sucesivamente Miguel Llobet, Regino Sáinz de La Maza y Emilio Pujol. Más tarde lo hicieron también Andrés Segovia, Josefina Robledo, Domingo Prat, Agustín Barrios…

El programa fue el siguiente:

I Parte

Minueto en re…………………………………………..Sor
Andante………………………………………………….Sor
Mariposa (estudio)…………………………………….Tárrega
Mazurka n °2……………………………………………Tárrega
Estudio en La……………………………………………Damas
Alborada (Cajita de música)………………………..Tárrega
Danza mora…………………………………………….Tárrega
Scherzo, vals……………………………………………Llobet

II Parte

Rêverie Op. 15 n° 17…………………………………Schumann
Claro de luna…………………………………………..Beethoven
Escenas pintorescas (N. del E.)…………………….Massenet
Variaciones…………………………………………….Vieux temps
Marcha fúnebre (Sonata Op. 15)………………….Chopin
Canzonetta (del cuarteto)…………………………..Mendelssohn
Serenata española……………………………………Malats

Para esa ocasión Don Juan Carlos Anido compró en España la famosa guitarra Torres que había pertenecido a Francisco Tárrega y Miguel Llobet.

Carta original de Tomás Prat al padre de María Luisa Anido, en la cual se anuncia el envío de la guitarra del famoso Maestro Tárrega y donde se habla de una interesante confrontación entre dos
instrumentos que pertenecieron al Maestro Llobet.

Barcelona, 2 de agosto de 1917

Sr. Don Juan Carlos Anido, B.A.

Saludo atentamente al distinguido amigo Sr. Anido y a su familia.
Con el vapor «Balmes» llegará a esa de Buenos Aires la guitarra del inmortal Tárrega. No pudo embarcarse en el correo «Infanta Isabel» porque, cuando recibí su carta, ya estaba lleno pero saldrá el 6 de Barcelona y llegará a últimos de Agosto.
Se hizo con la guitarra cuanto V. decía pero no he recibido en este último correo ninguna carta de Domingo en la que me diese instrucciones sobre el embarque de la guitarra, aunque V. las daba más que suficientes.
Hace unos días el Maestro Llobet comparó la guitarra de V. con la suya, parece que está muy enamorado de su guitarra, tanto que, después de mucho probar una y otra dijo: «las dos son superiores y se parecen mucho» pero, por mí, es mucho mejor la de V. La guitarra de Tárrega es del año 1864 y la de Llobet de 1857, por lo tanto, si fuésemos a lo lógico, Torres tenía más práctica cuando hizo la guitarra de Tárrega que cuando hizo la de Llobet, aunque esto no importa nada. La de V. es insuperable.
Respecto al embalaje de la guitarra se hizo todo cuanto V. indicaba, la aseguré de accidentes marítimos y de guerra, el costo del embalaje es de 32 pesetas y el seguro de más de 350 pesetas.
Seguramente mi hijo ya le habrá enterado de nuestro cambio de domicilio pero por si se le olvidase, le ofrezco nuestra nueva habitación: Gerona 113 ppal 2º y aquí tiene V. unos amigos dispuestos a recibirlo en la proyectada tournée por España, ojalá fuese muy pronto.
Saludos de mi familia para la suya y V. reciba los afectos de su amigo

Tomás Prat

María Luisa Anido y Miguel Llobet

Más tarde, el gran guitarrista Miguel Llobet, discípulo de Tárrega, se interesa por esta precoz artista y se convierte en su maestro. Mimita guarda un muy buen recuerdo de él: …era para mí simplemente genial. Como maestro era único, muy capaz y generoso. Como intérprete, una personalidad y un virtuoso inimitable a pesar de su humildad. Fue un notable maestro, no sólo por sus conocimientos musicales y guitarrísticos, sino también por el conocimiento psicológico del alumno. Además era un amigo de sus alumnos. Muy atento y amable y las horas transcurrían en muy buena atmósfera…

Ambos realizarán prolongadas giras formando lo que el crítico francés Robert Vidal considera como el Primer dúo de guitarras del siglo XX. Desde entonces, la depurada técnica de esta artista va en constante perfeccionamiento y María Luisa se convierte en la más grande de las solistas argentinas y la más famosa guitarrista del mundo. Surge en ese momento la Primera Dama de la Guitarra.
En 1933, tras la muerte de su padre, hace un paro en sus viajes por Argentina, Brasil y Uruguay y se dedica a dar clases privadas. Dicta también clases en el Conservatorio Nacional de Música de Buenos Aires (actual IUNA), y en el Instituto de Música de la Universidad Nacional del Litoral en Rosario, hasta 1950, año en que muere su madre y decide continuar su carrera internacional realizando giras fuera del país. Delega sus cátedras a su alumna y amiga, la concertista Fanny Castro.
En 1952 viaja a Europa por primera vez obteniendo un éxito de características poco comunes por la reacción entusiasta del público y la crítica especializada que ponderó su prodigiosa técnica, su cultura musical y su refinada y profunda musicalidad.
En esa gira realizó conciertos en Londres, Innsbruck, Viena, París, grabaciones para la Radiodifusión Francesa, Milán, Mantua, Módena, Messina, Parma, Lecce…
Ese mismo año, al regresar, ofreció conciertos en Brasil y nuevamente en Argentina.
Al año siguiente repitió su gira por Sudamérica y Europa. En octubre-noviembre de 1953 dictó un Curso Especial de Perfeccionamiento en su instrumento, en Milán.
En 1954 realiza su primer viaje a Japón.

María Luisa Anido con el príncipe heredero de Japón, Akihito,
año 1954

Durante quince días dio nada menos que quince recitales en Tokio, Sapporo, Iubara (Hokkaido), efectuó grabaciones para la radio y la televisión y dictó cursos de guitarra.
El Parlamento Japonés organizó una recepción en su honor en el Hotel Shoto de Tokio, el 24 de mayo y el Presidente de la Cämara de Diputados del Japón, Señor Yasujiro Tsutsumi, pronunció un discurso de bienvenida lleno de merecidos elogios y los legisladores japoneses obsequiaron a María Luisa una joya cincelada 250 años atrás por un artesano de la familia Asano.

Ese mismo año 1954, actuó de nuevo en Italia, Buenos Aires y Río de Janeiro. Los viajes y conciertos se irán repitiendo cada año. En 1955 también actuó en Uruguay. En 1956, entre el 12 de febrero y el 30 de mayo, realizó una gira por Italia, Austria y Rusia. Actuando en las ciudades de Palermo, Bologna, Milán, Bari, Sicilia, la Schubertsaal de Viena. En Salzburgo, luego de un exitoso concierto, se publicó una crítica muy elogiosa, en el diario Zeit und Welt del 5 de mayo de 1956, con las siguientes palabras:

…»Paganini y Liszt nos han dado los más altos ejemplos de lo que es un violín y un piano. En cambio, qué es una guitarra y cómo puede llegar a sonar, lo hemos aprendido nosotros gracias a María Luisa Anido. Junto al matizado arte del toque, es preciso agregar con la imaginación, la dinámica más rica y más llena de gradaciones para poder formarse un concepto de la maestría y ejecución de las que hace gala María Luisa Anido. No es pues de sorprender que la artista haya logrado en Salzburgo un éxito como tan sólo habían conseguido algunos pianistas y violinistas, o bien, raras veces, algunos violoncelistas. Los aplausos parecían no tener fin…»

Concierto en la sala Tchaikovsky de Moscú

Anido llegó a Rusia el 8 de mayo de 1956. Actuó en los más grandes salones de Moscú como la Sala Tchaikovsky donde, entre el público se encontraba el gran compositor Dimitri Kabalevsky quien opinó así: …en las manos de María Luisa Anido, la guitarra suena frecuentemente como toda una orquesta… Otras salas donde actuó fueron: la Gran Sala del Conservatorio del Estado, Casa del periodista, Sala de las Cinco Columnas de los Gremios Obreros, Casa del Cine, probablemente el 25 de mayo, porque fue en homenaje a nuestra fecha patria y contó con la presencia del embajador argentino Donato del Carril. También actuó en la Sala de la Filarmónica, en las Veladas de la amistad de los sindicatos artísticos, en la Casa del Actor…
En Kiev lo hizo en la Sala de la Filarmónica el 20 de mayo de 1956.

De regreso a Argentina, el mismo año, actúa en el Teatro Colón y en el Teatro Odeón, de Buenos Aires. María Luisa Anido interpretó por primera vez en su país el «Concierto de Aranjuez», para guitarra y orquesta, de Joaquín Rodrigo, con la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida en esa oportunidad por el Maestro Juan José Castro.
En los años siguientes continúan las giras: nuevamente en Italia en 1957 y también en Argentina, Venezuela, Costa Rica, Méjico. Los diarios chilenos comentaron que así como ellos tenían en Claudio Arrau su máximo exponente del piano, Argentina debe estar orgullosa de tener a una brillante gloria guitarrística como María Luisa Anido.

Su vida fue un incesante peregrinaje artístico. Sus largas tournées estuvieron siempre refrendadas con singular unanimidad por la admiración de sus auditorios y el aplauso brindado sin retaceos.
Compartió cartel con los más grandes artistas de su época como vemos en el siguiente programa:

Su promotor durante todos esos años fue el empresario Omar Buschiazzo, quien junto con su esposa Ketty Zamora acompañaron a Mimita en muchos de sus viajes.
En 1965 viajó a Filipinas. En 1966 a Japón nuevamente y a Costa Rica.
De regreso en Buenos Aires impartió durante seis meses (del 1 de abril al 30 de setiembre) clases en el Conservatorio Manuel de Falla.
En 1971 realizó una nueva gira por Japón que incluyó una grabación para Victor Recording, en Tokio, y luego viajó a Macao y Filipinas donde concluyó su gira en 1972.
Seguidamente ofreció otros conciertos en Argentina.

Andrés Segovia y María Luisa Anido

María Luisa Anido, meritoria artista y noble amiga, al decir de Andrés Segovia, constituye uno de los grandes capítulos de la Historia de la Guitarra. En esta carta fechada el 31 de mayo de 1979 se evidencia la amistad y la admiración que el gran artista deparaba a su colega argentina.


El diario Clarín publica el siguiente comentario firmado por Napoleón Cabrera: Reapareció María Luisa Anido, una gran artista. Diez años de no actuar en nuestra ciudad no oscurecieron para el público el nombre de la gran artista, dueña de mecanismos, musicalidad y fuerza expresiva sin mácula….interpretó dos conciertos de Vivaldi y Carulli junto a la Orquesta de cuerdas de Morón con dirección del maestro Humberto Carfi (Buenos Aires, 17 de octubre de 1972).
En 1976 abandona su querida patria, sus bienes y amistades hastiada de los golpes de estado, realiza conciertos en Suiza, Alemania y España, efectúa grabaciones de dos audiciones de radio en Madrid y también graba un disco. Se instala provisoriamente en Palma de Mallorca y luego, en forma definitiva, en 1978, en Barcelona. Se dedicará principalmente a dar clases, conciertos y continuar su actividad a nivel internacional dando conciertos y participando como miembro de Jurados Internacionales de Guitarra.
En Barcelona brinda un concierto de homenaje a Miguel Llobet en el Palau de la Música Catalana. En el diario del 6 de mayo de 1977, de esa ciudad catalana, leemos: …si hubiéramos de sintetizar el arte de María Luisa Anido en dos palabras diríamos que es poesía pura…
El 4 de diciembre de 1984 comparte un concierto de homenaje a Eduardo Sáinz de la Maza junto a sus dos entrañables discípulas: Joana Albiol y Montse Oterino, en Tarragona.
Hasta el año 1987 en que regresa por un tiempo a Argentina, fueron numerosos los conciertos en Europa: sur de España, Génova, Francia, Nápoles, Tarragona y Barcelona nuevamente, Marsella…
En 1982, 1984 y 1986 viaja a Cuba cumpliendo un sueño de la infancia: la de residir en una isla en la que sus habitantes vivieran en estado de arte -sin que todos fueran artistas- y de bondad. En 1987 regresa nuevamente para instalarse allí por dos años donde es nombrada Catedrática de su Instituto Superior de Arte y para ser Jurado del Concurso Internacional de Guitarra de La Habana en 1988. Leo Brower, el famoso compositor, director y guitarrista, es el promotor de todo.
El 30 de mayo es nombrada miembro Honoris Causa de la Universidad de La Habana. Tiene en ese entonces ochenta años pero su vitalidad sigue intacta. Fue mimada por el público, una constante, en todas partes donde estuvo.
En 1989 recibió el Premio Konex de Brillante como una de las mejores instrumentistas de cuerda punteada en la historia de la música clásica argentina.

Ha colaborado, entre otras, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Rumania, Sinfónica de Radio Tokio, Filarmónica Nacional de Filipinas.
Su peregrinaje artístico fue siempre incesante.

En un reportaje de la revista «El Mundo de la Guitarra», de Setiembre de 1987 y titulado «María Luisa Anido: ochenta años de pasión», con gran cariño y humildad señala que su actividad ha sido básicamente pedagógica y que entre sus alumnos más destacados figuran Nelly Menotti, Omar Atreo, Guillermo Pérez Quer, Juan José Falú, Joana Albiol, Montse Oterino, Eulogio Dávalos, María Isabel Siewers, Maria Esther Guzmán, Jorge Cardozo, Ariel Rodríguez, Luis Casares, Carlos Di Fulvio, Juan Carlos Pratto, Vicente Elías, Susana Simon, Fanny Castro, Cristina Cid, Mirta Pepe, Nilda Urquiza… Muchos alumnos que ahora he reencontrado, dijo y que, al nombrarlos, temo cometer omisiones…

Se han formado diversos conjuntos con su nombre como «The Anido Guitarduo», formado por Annette Kruisbrink y Arlette Ruelens, holandesa y belga respectivamente, quienes interpretan obras en su mayoría compuestas por Annette. Entre ellas figura una composición llamada:» Dedicada a María Luisa Anido». Ambas artistas viajaron en 1995 a conocer a la Gran Dama de la Guitarra.
También el trío italiano «María Luisa Anido Guitar Trio», formado por Clara Campese, Paola Troncone y Fabio Mastroianni y el «María Luisa Anido Classical Guitar Academy», dirigido por Clara Campese honran con sus interpretaciones y composiciones el nombre de la gran artista.

Se le tributaron numerosos homenajes y en Buenos Aires tuvo lugar el «Homenaje a la guitarrista argentina María Luisa Anido en sus ochenta años», año 1987. Este merecido homenaje le hizo decir en una entrevista: …Una sala repleta de personas muy queridas, palabras hermosas y un concierto extraordinario. Si mi corazoncito aguanta esto habré superado una de mis más fuertes emociones…
En Morón, su ciudad natal, fue declarada Ciudadana Ilustre, el 25 de julio de 1987.
Otros dos homenajes se le tributaron en 1993 en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín de Buenos Aires y el hall central del mismo teatro, en diferentes días de ese año. Recibió cálidas, justas y emocionadas palabras de su gran amiga Nelly Menotti quien la tuvo también de maestra y las actuaciones, entre otros artistas, de María Esther Guzmán, José Luis Rodrigo, Lucio Núñez, Víctor Villadangos, Cristina Cid…La presentación, impecable, estuvo a cargo de Sebastián Domínguez quien no escatima espacio en su programa De Segovia a Yupanqui para hacer oír las grabaciones de María Luisa Anido e historias de su vida y su carrera a cargo de sus numerosos amigos, ex alumnos y admiradores.

No debemos olvidar dos facetas muy importantes en el arte de María Luisa Anido: la de compositora y la de profesora. Como compositora escribió numerosas obras para guitarra:

Adiós, adiós, (canción mexicana)
Aire norteño, (Ricordi Americana, Buenos Aires).
Aire de vidalita, de la «Serie Americana». (Bèrben, Italia).
Barcarola, del «Álbum de 10 obras para guitarra», (Ricordi Americana, Buenos Aires).
Boceto indígena, de «Impresiones argentinas para guitarra». Ediciones Julio Korn (Buenos Aires)
Canción de cuna, (Bèrben, Italia)
Canción del Yucatán, del «Álbum de 10 obras para guitarra», (Ricordi Americana, Buenos Aires)
Canción n º3 (Bèrben, Italia)
Canto de la llanura, de «Impresiones argentinas».
Catamarqueña, (vidala), de «Impresiones argentinas».
Chacarera
Dandansoy, (Editorial Randolph, Buenos Aires).
Danza, (Unión Musical ediciones s.l., Londres).
De mi tierra, (impresiones camperas), del «Álbum de 10 obras para guitarra» (Ricordi Americana, Buenos Aires).
El Misachico, de «Impresiones argentinas».
Evocación indígena, de «Impresiones argentinas».
Gato popular (arreglo de M. L. Anido), (Casa Núñez, Buenos Aires).
Gris, (preludio nostálgico), (Unión Musical Española, Madrid).
Lejanía, (de «Preludios nostálgicos»), (Ricordi Americana, Buenos Aires).
Mar, (preludio nostálgico), (Unión Musical Española, Madrid).
Preludio criollo, de «Impresiones argentinas».
Preludio pampeano, de «Impresiones argentinas».
Poutpurri de pericones, (Baile norteño- De mi tierra-Ritmo popular), (Casa Núñez, Buenos Aires).
Santiagueña, de «Impresiones argentinas».
Triste nº1, de «Impresiones argentinas».
Variaciones camperas, de «Impresiones argentinas».
Preludio campero nº3, del álbum «Con cinco piezas» (Bèrben).
Preludio criollo, de «Impresiones argentinas»
Preludio pampeano, de «Impresiones argentinas».
Santiagueña, de «Impresiones argentinas».
Triste, (Guitar review)
Variaciones camperas, de «Impresiones argentinas».
Vidala, de «Impresiones argentinas.

Maria Luisa Anido en Moscú, junto a un afiche
que publicita uno de sus conciertos

María Luisa Anido fue Embajadora cultural de su país natal, Argentina, y de la guitarra como Instrumento Mayor. Dedicó su vida al servicio de la guitarra. Sus conceptos, pensamientos y consejos han quedado plasmados en innumerables reportajes, conferencias, clases, charlas y libros.
Algunos de ellos se describen a continuación:

Compongo lo que la guitarra me sugiere.

He enseñado desde que tenía catorce años y aún lo sigo haciendo con el mismo amor, con el mismo interés. Hay que hacer docencia pero sin rigidez, con conceptos claros y sencillos. Haciendo que se conozcan los distintos estilos de tal manera que sea agradable al oyente pero, al mismo tiempo, con la mayor profundidad posible.

Respecto del sonido en la guitarra: … ¡No le quiten sonido ni la maltraten porque sino, van a ser guitarristas de la primera fila. Se lo debe privilegiar sin desmedro de la interpretación. Aprovechen los mil matices que tiene!

Siempre instaba a mantener la propia personalidad: … ¡defiéndanla aún a costa de los profesores!. Jamás se debe imitar a nadie. El alma es el fiel reflejo de esa personalidad y un alma cultivada en los valores esenciales trasciende a través de la música. Copiar modelos no sirve. Hay que ser uno mismo. Arriba del escenario se modela esa personalidad que es necesario defender toda la vida.

Hay que ser muy sincero consigo mismo pues de lo contrario NO PODEMOS SERLO CON LOS DEMÁS y como la música es una expresión que va de corazón a corazón, si se finge o imita no convence. Los artistas que perduran como compositores, intérpretes, pintores o lo que fueren, tienen personalidad propia.

Siempre tenía muy presente un concepto de Pujol: La guitarra es un instrumento querido de todos y mal conocido de muchos.
No encerrarse en un solo estilo. Debe darse a conocer la mayor cantidad de posibilidades que tiene la guitarra.

Es conveniente tocar en público desde los inicios, desde luego, en forma gradual.

Hay que leer la partitura en forma impecable. No se debe dejar nada librado al azar. Tanto el apasionamiento como el temperamento se deben encauzar dentro de una técnica depurada.

Lo primero que todo artista debe mirar es su sensibilidad porque las acrobacias en el instrumento no son un fin, para eso está el deporte. El arte es otra cosa: es espíritu, especialmente en la guitarra, que para mí, es como la prolongación sonora del alma.

Se debe perseguir una honda interpretación, emotiva y sincera. La técnica puede perfeccionarse con el entrenamiento, el don natural, la gracia, el talento no.
Se tiene o no se tiene. No se puede adquirir. Es necesario desarrollar la técnica con disciplina y paciencia para que pueda florecer ese don.

Una obra de arte sin público languidece y muere.

Genios hay unos pocos. Artistas hay muchos. El genio incendia y arrasa. Pero está la falange de jóvenes, la carne de cañón del arte. Si esos no pueden sacrificar su vida con alegría por el ideal, el fenómeno artístico irá desapareciendo de nuestra vida y perderemos la oportunidad de ser realmente un país.

Hay que apoyar, según la escuela española, para destacar la melodía, y a gusto del intérprete. Esta forma de pulsar sostiene mucho la mano, da seguridad, si no, salta como una pelota.

Todo ser humano necesita, a veces, una especie de diálogo espiritual con el infinito, necesita soñar con esa belleza inmaterial siempre emocionante de la poesía o de la música, recreando con colores o sonoridades, las misteriosas impresiones que despiertan en su alma. El arte me ha ayudado a transmitir esos sentimientos y comunicarlos a gente de todo el mundo. En mi Argentina natal, en los tiempos lejanos de mi infancia, el paisano, el gaucho, viajaba a lo largo de la pampa, a caballo y con la guitarra al hombro, dialogando con el infinito. Mi personalidad, si alguna tengo, se formó contemplando lo que ellos contemplaban, en los campos de Monte, Argentina. Cuando volví, hace poco, había muchos árboles y yo extrañé aquella redondez del horizonte. A mí el infinito de la pampa no me produce tristeza sino emoción estética.

Lo importante es traducir sinceramente lo que uno siente, es difícil alcanzar esas sinceridad. La escuela es necesaria para poder expresar pero, no enseña la manera de unir la técnica con la emoción y el sentimiento.

Me gusta la guitarra sonora y apasionada pero también la melancólica. El caso es darle la mayor cantidad de matices posible. Soy una entusiasta de la guitarra popular porque allí se muestra que la guitarra es el instrumento que está más cerca del alma porque es el que está más cerca del cuerpo, contra el pecho. Se la abraza con cariño, como a un niño. Es el más íntimo de los instrumentos y el más discreto porque tiene poco sonido. Es el más espiritual.

Me da mucha alegría ver a tantos niños que se dedican a la guitarra. Los tiempos han cambiado: a principios de siglo, todos le decían a mi padre con un matiz de escándalo: «¡Cómo, mujer y tocando la guitarra!». Yo me sentía humillada pero mi padre, a quien en el recuerdo admiro cada vez más, persistió en su proyecto de volverme guitarrista sin saber quizás, que así me daba una «tarjeta de crédito» o «pasaporte» universal. Me volví una viajera incesante, con la guitarra al hombro, como los gauchos de mi lejana infancia. La guitarra fue mi pasaporte…

A mí me gusta la honestidad conmigo misma para poder serlo con los demás.

En enero de 1995 se celebró en Barcelona el Primer Concurso Internacional de Guitarra organizado por Eulogio Dávalos, con el que se le rindió homenaje y cuya segunda edición debió ser postergada a causa de su fallecimiento el 4 de junio de 1996, en Tarragona, España. Los diarios del mundo entero han rendido encendidos elogios a su labor artística y humana como Embajadora cultural de Argentina, a esta Dama de la Guitarra, La Segovia Femenina.

A continuación se transcriben algunos de los numerosos elogios y comentarios que sobre ella se hicieron a través de su larga y fecunda vida:

En las manos de María Luisa Anido, la guitarra suena frecuentemente como toda una orquesta.
(Dimitri Kabalevsky)

Escribir sobre María Luisa Anido ocuparía muchas páginas de encendidos elogios. Para la República Argentina, es una gloria nacional. Para nosotros, los amantes de la guitarra de todo el mundo , un espejo y un constante estímulo para poder alcanzar las cimas insuperables que ella ha logrado. (Mariano Perea Gallaga, Vicepresidente de la Asociación Guitarrística Madrileña)

Para Japón, María Luisa Anido es única, la Segovia Femenina. (Sankei Shinbun, Tokyo, noviembre de 1971)

La guitarrista argentina María Luisa Anido es, en efecto, de la clase de un Segovia: la misma pureza de estilo, la misma elegancia, el mismo refinamiento aristocrático. (Jean Cotte, France Soir, febrero de 1972)

Asombrará al mundo. (Rabindranath Tagore)

Maria Luisa Anido, dibujo hecho por Miguel Llobet

María Luisa Anido fue para mí una revelación. La impresión que me produjo no se borrará jamás de mi mente. Dotada de un temperamento artístico de primer orden, se adapta admirablemente a todos los estilos y formas musicales y en cuanto a su tecnicismo, no sólo es insuperable, sino que en muchos aspectos sobrepasa todo lo imaginable. (Miguel Llobet).

La vida de María Luisa Anido es una vida ejemplar de artista. Sin reclamo ni huecas alabanzas, con la verdad en su entendimiento, en su corazón y en sus manos, ha llevado con humildad en sus brazos de mujer el encanto, lírico y emocional, de la noble guitarra, por todos los ámbitos de la tierra. (Emilio Pujol)

En su larga carrera ha sabido siempre aunar la devoción por su instrumento con una conciencia artística que ha sabido ser faro y guía para la generación de ilustres guitarristas que la siguen y encuentran en ella el más perfecto y acabado ejemplo. Su depurada técnica y sensibilidad la hacen acreedora de nuestro agradecimiento, a los compositores que hemos puesto en la guitarra nuestras más caras ilusiones y que en María Luisa Anido no se han mostrado nunca insatisfechas, antes, por el contrario, se han visto siempre comprendidas y realizadas de la manera más firmemente musical. (Joaquín Rodrigo)

María Luisa Anido es una maestra absoluta de la guitarra que arranca de este instrumento todo lo que de él es dado obtener: extrema belleza de tono, ilimitada variedad de expresión, y todos los efectos imaginables, logrando cambiar maravillosamente la firmeza del hombre por la delicada gracia de la femineidad. Sus dedos extraordinariamente ágiles pero disciplinados, son capaces de producir todos los contrastes en tono y volumen y todas las delicadezas de expresión desde el resonar profundo de los bajos hasta la impredecible selección de cuerdas escogidas.
Anido es una artista suprema y una virtuosa de la guitarra no superada. Ella probó plenamente la impresión de Berlioz que afirmaba que «La guitarra es una orquesta en miniatura» (Doctor B. A. Perrot, presidente de The Philarmonic Society)

María Luisa Anido es una virtuosa de la guitarra que extrae de ella todas sus posibilidades sonoras. Sorprendiendo más de una vez por la virtuosa brillantez de sus ágiles dedos. Entre el rico programa queremos remarcar especialmente las bellas danzas y canciones latinoamericanas presentadas por la artista en apropiado estilo. En permanente inversión del sentido melódico y rítmico, alturas dinámicas, tiempos retraídos en descargas de energía y viceversa. Un amplio aplauso de una sala repleta agradeció el ARTE lleno de efectos de la guitarrista.
(Wiener Kritik, Viena, 1952)

Con su concierto en la Schubertsaal, colocó a la guitarra en un lugar de respeto y demostró que domina en alto grado el Arte de ejecutar ese instrumento. El programa incluyó algunas adaptaciones de obras de Manuel de Falla, Albéniz y un andante de Mozart, técnicamente sin tacha. EL público que ocupaba hasta el último asiento dio muestras de aprobación sensiblemente impresionado. (Apleiter Zeitung, Viena, 1952)

Un portento, una auténtica revelación. La Anido encantó literalmente al auditorio. Éxito vibrante.
(Corriere Della Sera, Milán, 1952)

Trae en su ágil juego clásico una hermosa nitidez y real desenvoltura. La sonoridad es plena, viva, flexible. Se percibe en la artista una lumbre de ardor. En otros momentos ella se expresa con una elegancia femenina.
(Cette Semaine, París, 1952)

El virtuosismo de María Luisa Anido es maravilloso y su interpretación refinada. Como un caso poco común ella será profeta en su tierra, y lo será también en la extraña. (Esto lo escribió Domingo Prat, maestro de guitarristas, cuando Anido ya había dejado de ser una niña prodigio y alcanzaba la consagración como intérprete consumada, sensible, de técnica depurada y acabado dominio de su instrumento).

La guitarra está en las mejores manos (Diario Clarín, 10 de mayo de 1987, Napoleón Cabrera).

En otro titular del mismo diario y por el mismo crítico musical leemos: No tenemos una embajadora similar.

Ante tantos y tan merecidos elogios, sobran las palabras.
Cristina Cid (discípula y amiga de María Luisa Anido)

Grande Dame de la Guitarre

Lejanía (María Luisa Anido)
El testamento de Amelia (Miguel Llobet)
Menuet (Domenico Scarlatti)
Rondo (Wolfgang Amadeus Mozart)

Guitar Solo

Granada (Isaac Albéniz – Miguel Llobet)
Recuerdos de la Alhambra (Francisco Tárrega)
Aire norteño (María Luisa Anido)
Procesión coya (María Luisa Anido)
Siciliana (Vicenzo Galilei – Anido)
Saltarello (Vicenzo Galilei – Anido)

The Anido Guitar Duo

El Misachico
Boceto indígena


Galeria

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Ismael Russo

Guitarrista, autor, compositor, acompañante de otros intérpretes, investigador, escritor. Nació en Navarro, Provincia de Buenos Aires el 5 de Enero de 1917. A los 8

Domingo Prat

Guitarrista, compositor y maestro de guitarra. Nació en Barcelona, España, el 17 de Marzo de 1886.Falleció en Haedo, Provincia de Buenos Aires, Argentina, el 20

Lily Afshar

Nacida en Teheran, comenzó a estudiar guitarra a los 10 años. Estudió y se graduó en los conservatorios de música de Boston y Nueva Inglaterra.